NIVELES EVOLUTIVOS DE LA ESCRITURA DE PALABRAS Y DE ORACIONES (primera parte).


NIVELES EVOLUTIVOS DE LA ESCRITURA DE PALABRAS Y DE ORACIONES (primera parte).

Escritura.

En la adquisición de la escritura ha de distinguirse entre dos aprendizajes distintos, aunque relacionados, que se desarrollan paralelamente (Ferreiro, 1985): por una parte, la comprensión del sistema de representación del lenguaje, en este caso, un sistema alfabético de correspondencia sonido-grafía, diferenciado de otros tipos de representación, como el sistema silábico o el ideográfico; por otra, el aprendizaje de ciertas convenciones fijas que forman parte de normas arbitrarias culturales, ajenas al propio sistema. Entre estas se encuentran: la orientación y compaginación habitual de la escritura (izquierda-derecha y arriba-abajo respectivamente) y las excepciones que se dan según el portador (en carteles la orientación se da de arriba abajo, en noticias se compagina por columnas, en anuncios, poesías, etc.); las formas gráficas de la letras y su denominación; las diferencias graficas de las letras (de imprenta o cursiva, mayúsculas o minúscula, ornamental, etc).

Haciendo una síntesis de las diversas publicaciones que se han referido a ello, se presenta una descripción de los niveles evolutivos que se suceden en la adquisición de la escritur. Se describirán 5 grandes niveles, de entre ellos, las escrituras correspondientes a los tres primeros niveles, no presentan relación de correspondencia entre la sonoridad del enunciado y la y la producción gráfica.
En estos niveles las escrituras responden a diversas relaciones cognitivas entre el objeto referido, la necesidad gráfica y las influencias del sistema convencional social. A este tipo de producciones se les denomina PRE-SILÁBICAS.
 Las producciones de los niveles 4, 5 y 6 presentan una relación de correspondencia sonora, de manera que al producirlas los niños ponen en correspondencia “lo que se oye” y ”lo que se escribe”, aunque no siempre se pone de manifiesto de forma convencional.

No Diferenciación entre el mundo de representación icónica y no icónica.

Dibujo.

Al dictarle una serie de palabras, el niño dibuja el objeto dictado. En este momento, el niño no distingue entre significado y significante: para él no existe diferencia entre el nombre del objeto y el objeto, todavía no ha descubierto que lo que representa nuestro sistema de escritura no es el significado sino el significante, no es el objeto sino el nombre del objeto.

Transición.

En este momento, el niño descubre que las formas de las grafías no tienen relación de parecido con los objetos. Entonces, combina las letras con el dibujo, para escribir una determinada palabra. O bien, hacen que la disposición de las grafías, la cantidad o el tamaño tengan relación de parecido con el objeto. Este es el caso del niño que usa grafías muy grandes o gran cantidad de grafías para representar el nombre de algo muy grande. 


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